Huawei se encuentra en un momento crucial mientras redefine su enfoque en cuanto a sistemas operativos para sus ordenadores personales. Con la inminente expiración de la licencia de Microsoft, que hasta ahora permitía a Huawei vender dispositivos con Windows, la empresa china ha decidido mirar hacia el futuro dejando de lado el sistema operativo estadounidense. Todo indica que su nueva apuesta se centrará en HarmonyOS y en distribuciones de Linux de código abierto.
Esta decisión surge en un contexto de restricciones que ha enfrentado Huawei desde que el Departamento de Comercio de los Estados Unidos la incluyó en su lista de entidades. Desde entonces, cualquier compañía estadounidense necesita permisos especiales para comerciar con Huawei. Aunque Microsoft logró mantener una licencia para proveer Windows, la incertidumbre respecto a su renovación ha motivado a Huawei a buscar nuevos caminos.
Yu Chengdong, quien lidera la unidad de consumo de la compañía, confirmó que Huawei se está alejando de Windows. Los futuros ordenadores de la marca integrarán HarmonyOS, ya afianzado en dispositivos móviles, y sistemas basados en Linux, lo que representa una clara intención de independencia tecnológica.
El próximo abril será testigo del lanzamiento del primer PC de Huawei con HarmonyOS, el «AI PC», que contará con un procesador Kunpeng diseñado por la propia empresa y optimizado para tareas de inteligencia artificial, destacando su modelo DeepSeek LLM. También incursionarán en el campo de Linux con la introducción de una edición del MateBook D16 usando este sistema operativo, manteniendo las características de hardware pero arrebatando a Windows su presencia.
La pregunta es cómo se adaptará el mercado global a este cambio. HarmonyOS podría tener éxito en China, donde Huawei tiene un sólido ecosistema, pero desafiar a Windows en lugares como Europa y Estados Unidos será complicado. Actualmente, Windows mantiene más del 70% del mercado, un dominio casi insuperable, mientras que Linux ocupa una pequeña fracción con el 3.8%. Este cambio podría resultar desafiante, especialmente en el sector empresarial, donde la compatibilidad y el soporte para aplicaciones es crucial.
Para que HarmonyOS sea percibido como una opción competitiva frente a Windows, deberá demostrar compatibilidad con el software esencial y ampliar el soporte de aplicaciones. Aunque Huawei ya ha demostrado su capacidad para innovar y adaptarse frente a sanciones, el sector de PC representa un desafío distinto.
En conclusión, Huawei busca reducir su dependencia de las tecnologías occidentales y alcanzar una mayor autonomía tecnológica. La transición hacia HarmonyOS y Linux será una prueba de fuego para la empresa, que deberá conquistar tanto al mercado local como al internacional. La capacidad de convencimiento de los usuarios para hacer este cambio será fundamental para su éxito a largo plazo. Mientras tanto, Huawei avanza con paso firme hacia un futuro más independiente y autosuficiente.