El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha destacado el impacto significativo que ha tenido la reciente huelga de médicos en la región. Según Sanz, la huelga, que fue en protesta contra el Ministerio de Sanidad y el Gobierno central por cuestiones relacionadas con el Estatuto Marco, resultó en la suspensión de casi 300,000 actos asistenciales en Andalucía y generó un impacto económico de 39.4 millones de euros. Esta situación, señaló, ha convertido la semana en un período «especialmente complejo para el sistema sanitario público de Andalucía».
A pesar de las dificultades, Sanz ha expresado su apoyo a las reivindicaciones de los médicos y ha solicitado a la ministra de Sanidad, Mónica García, que intervenga de manera decisiva en la situación. Criticó a García por no comunicarse directamente con los médicos ni con las comunidades autónomas, que son responsables de implementar los acuerdos relacionados con el Estatuto Marco, que cae bajo la competencia del Ministerio.
La huelga, que tuvo lugar del 16 al 20 de septiembre, afectó gravemente tanto a la Atención Primaria como a la Atención Hospitalaria, con 299,430 actos asistenciales suspendidos. En los hospitales, 96,524 consultas externas, 20,618 pruebas diagnósticas y 5,007 intervenciones quirúrgicas fueron canceladas. En términos económicos, el impacto de este paro aumentó respecto a la huelga anterior en diciembre, destacando los 39.4 millones de euros actuales frente a los 38 millones anteriores.
Desde el Servicio Andaluz de Salud, se han activado mecanismos para mitigar los efectos de la huelga. Sin embargo, Sanz expresó su preocupación por el impacto en el sistema de salud andaluz y lamentó la falta de diálogo y la «dejación de responsabilidades» por parte de la ministra de Sanidad, tachando su actuación como un «nuevo fracaso». Exigió que García se siente a negociar con los profesionales sanitarios hasta alcanzar un acuerdo, subrayando que la indiferencia hacia las reivindicaciones médicas está causando graves problemas a los pacientes y a los profesionales de la comunidad.
Sanz concluyó destacando que Andalucía, con uno de los mayores sistemas sanitarios públicos de Europa, sufre de manera particularmente intensa las consecuencias de tales convocatorias, y lamentó que la actitud de la ministra pareciera indiferente al perjuicio causado a las comunidades y ciudadanos andaluces.
Fuente: Junta de Andalucía.







