El municipio de Huércal-Overa ha experimentado hoy un momento de gran trascendencia con la ceremonia de beatificación del sacerdote Salvador Valera Parra, un acto que ha reunido a alrededor de 5.000 fieles, superando todas las expectativas. Entre los asistentes se encontraban el alcalde, Domingo Fernández; el presidente de la Diputación Provincial, José Antonio García Alcaina; la Diputada Nacional, Maribel Sánchez Torregrosa; la delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía, Aranzazu Martín; y otras autoridades locales, provinciales y militares. La organización del evento ha sido posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento, la Diputación y el Obispado.
La solemne eucaristía fue presidida por el Cardenal Marcello Semeraro, quien asistió en representación del Papa León XIV, y ha marcado un hito importante no solo para Huércal-Overa, sino también para las diócesis de Almería y Cartagena. Desde primeras horas de la mañana, los fieles comenzaron a llenar el espacio de usos múltiples, que, junto al Pabellón de Deportes anexo, se amplió para acoger a todos los asistentes que siguieron la ceremonia a través de pantallas.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada tuvo lugar cuando se llevó a cabo la procesión de las reliquias, encabezada por el niño conocido como el «milagro» del cura Valera y su familia, junto al equipo médico. El descubrimiento de la imagen del nuevo beato, obra del artista local Diego Bonillo, y el canto de su himno por primera vez, contribuyeron a la atmósfera de profunda emoción. El Obispo de Almería, Antonio Gómez Cantero, expresó su sentimiento de satisfacción y destacó que este evento culmina un anhelo de generaciones.
El alcalde Fernández compartió su gratitud por la masiva afluencia de personas y la colaboración de las autoridades, calificando el acto de «muy bello» y resaltando el importante legado que la beatificación del Cura Valera representa para el pueblo. Por su parte, el presidente de la Diputación, José Antonio García Alcaina, subrayó que este momento se convierte en un símbolo de identidad y unión entre los almerienses.
El Cardenal Semeraro, en su intervención, elogió al Cura Valera como un «gran benefactor» que estuvo al lado de su comunidad en momentos difíciles, y dejó entrever la posibilidad de un futuro encuentro en Roma para una canonización. El Obispo de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, también manifestó su felicidad por tener un nuevo intercesor en el cielo, destacando la colaboración con la diócesis de Almería.
El destacado momento de la ceremonia fue complementado por la presencia de Tyquan Hall, conocido como el niño del milagro, cuya vida fue salvada gracias a la intercesión del Cura Valera durante un parto complicado en Estados Unidos en 2007.
Para garantizar la seguridad del evento, se estableció un amplio dispositivo que incluyó a 80 efectivos de distintas fuerzas de seguridad y emergencia. La ceremonia fue retransmitida en directo por 13TV, permitiendo que el mensaje de esperanza y luz del nuevo beato llegara a un público aún mayor.
Este importante acontecimiento no solo reafirma la identidad de Huércal-Overa, sino que también proyecta su devoción hacia la Iglesia universal, consolidando el legado del Cura Valera como un faro de esperanza. La jornada culmina con una serie de actos conmemorativos que continuarán con la Santa Misa de Acción de Gracias y la tradicional procesión de la «Noche de las Lumbres», una celebración que cobrará un significado aún más especial con la presencia del nuevo intercesor en el cielo. La beatificación del cura Valera representa, sin duda, un momento de verdadera explosión de fe y unidad para toda la comunidad.
Fuente: Diputación de Almería.








