La burrata, un queso italiano que ha conquistado las cocinas modernas, se distingue por su interior cremoso y su puesta en escena al ser cortado. Adaptada a diversas preparaciones, su combinación en platos de pasta aporta una mezcla de texturas calientes y cremosas, mientras que en recetas como ñoquis al aire, ofrece un contraste entre lo crujiente y lo sedoso. Acompañada de salmón, la burrata gratinada logra un equilibrio elegante. También destaca en su forma más sencilla, sobre tostadas con tomate y aceite de oliva, o en ensaladas y con verduras asadas, mostrando su versatilidad y encanto en la cocina. Para disfrutarla al máximo, es aconsejable servirla a temperatura ambiente, abrirla justo antes de consumirla y no opacarla con salsas intensas.
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