El pasado domingo en Ibiza, un hombre de 34 años violó una orden de alejamiento al ingresar en la casa de su expareja, agrediéndola junto a su familia, lo que resultó en su detención por la Guardia Civil. La víctima, de 31 años, permanece en estado crítico. Este suceso ha vuelto a poner en cuestión la efectividad de las medidas de protección, particularmente las pulseras antimaltrato. El Ministerio de Igualdad prevé recomendar al Consejo General del Poder Judicial y a la Fiscalía ampliar la distancia en las órdenes de alejamiento de 100 a 350 metros, asegurando una mejor capacidad de respuesta policial. Además, también evaluará la idoneidad de los dispositivos en áreas con problemas de cobertura, promoviendo alternativas más efectivas para garantizar la seguridad de las víctimas.
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