La Generalitat ha intentado desviar la responsabilidad hacia la operadora estatal tras el sexto día consecutivo de interrupciones en la red de cercanías. La situación ha generado un creciente descontento entre los usuarios, quienes enfrentan constantes retrasos y cancelaciones que impactan su vida diaria. Mientras las dos partes involucradas se culpan mutuamente, se mantiene la incertidumbre sobre cuándo se restablecerá el servicio con normalidad. La falta de soluciones ha intensificado las críticas hacia la gestión del sistema de transporte, un problema recurrente que continúa afectando a miles de ciudadanos.
Leer noticia completa en El Mundo.




