Una persona que fue detenida por presuntamente agredir a una niña de 13 años durante unas clases de árabe ha quedado en libertad. Sin embargo, se le ha impuesto una orden de alejamiento que le prohíbe acercarse a la menor. El caso ha generado preocupación en la comunidad local, mientras continúan las investigaciones para esclarecer los hechos. Las autoridades aseguran que seguirán vigilando el cumplimiento de la medida cautelar para garantizar la seguridad de la víctima.
Leer noticia completa en El Mundo.



