Una monumental ola se estrella contra el malecón, encapsulando la fuerza inclemente de la naturaleza y la lucha constante del ser humano por convivir con ella. La imagen, capturada en el preciso instante del impacto, refleja el choque entre el mundo urbano y el mar embravecido, un recordatorio de la vulnerabilidad de las ciudades costeras ante fenómenos provocados por el cambio climático. Mientras los ciudadanos observan, la fragilidad de las barreras construidas por el hombre se pone de manifiesto, invitando a la reflexión sobre la urgencia de medidas de mitigación y adaptación frente a eventos climáticos extremos.
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