El Grupo Operativo ‘AlgaVID’ ha marcado un hito en la viticultura sostenible al finalizar su proyecto que busca sustituir los fertilizantes y abonos químicos por bioestimulantes derivados de microalgas. Este consorcio, coordinado por la Fundación Ayesa y compuesto por diversas entidades, incluidas Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, la startup G2G Algae Solutions, y el centro tecnológico Leitat, llevó a cabo su jornada final en Montilla, Córdoba, en las instalaciones de Bodegas Robles, colaboradora del proyecto.
En el viñedo de Bodegas Robles se realizó uno de los dos ensayos destinados a evaluar el uso de microalgas para la producción continua y sostenible de bioestimulantes agrícolas, en línea con la producción ecológica de la bodega, que busca cuidar la tierra para obtener vinos de alta calidad. El segundo ensayo se llevó a cabo en la Finca Bergonza, en Toledo, propiedad de Viñedos del Río Tajo. El objetivo principal del proyecto AlgaVID es demostrar la viabilidad de estos bioestimulantes en la producción vitivinícola de distintas regiones de España, como Andalucía, Aragón y Castilla-La Mancha.
Durante la jornada, el propietario de Bodegas Robles, Francisco Robles, quien dio inicio al evento junto al alcalde de Montilla, Rafael Ángel Llamas, puso de manifiesto el compromiso de la bodega con la producción ecológica. Robles subrayó la importancia de este proyecto, que no solo busca disminuir la dependencia de abonos químicos, sino que también contribuye a mitigar el cambio climático mediante la restauración de la microbiota del suelo y una mejor gestión del agua.
A lo largo de más de dos años de trabajo, los miembros del consorcio compartieron los resultados obtenidos. Los beneficiarios del tratamiento con microalgas han notado mejoras en la fertilidad del suelo y una notable reducción de las necesidades hídricas, alcanzando entre un 15-20%. Además, se ha constatado una disminución del 20% en la necesidad de fertilización mineral, así como un aumento en el contenido de azúcar y el peso de las uvas cosechadas en los viñedos tratados.
El grupo AlgaVID ha incorporado también tecnologías avanzadas en la gestión vitícola, desarrollando estaciones de monitorización ambiental y de suelos. Utilizando una red de sensores equipados con inteligencia artificial, los agricultores pueden gestionar sus cultivos de forma remota, optimizando así la eficiencia de sus prácticas agrícolas. Este sistema incluye una plataforma de apoyo a la toma de decisiones que compila datos satelitales y de sensores, ofreciendo gráficos de tendencia y recomendaciones útiles para los productores.
La jornada concluyó con una demostración práctica en el viñedo y un evento de catas de vino que fomentó el networking entre participantes.
El consorcio AlgaVID ha sido beneficiario de una subvención del Programa Nacional de Desarrollo Rural, en colaboración con la Asociación Europea para la Innovación en productividad y sostenibilidad agrícola. Con un presupuesto total de 607.083,57 euros, la ayuda asciende a 599.883,57 euros, completamente financiada a través de los Fondos ‘Next Generation’ de la Unión Europea.
Así, AlgaVID no solo representa un avance en la agricultura sostenible, sino que también sienta las bases para una viticultura más respetuosa con el medio ambiente, brindando herramientas innovadoras a los viticultores en su búsqueda de prácticas agrícolas más sostenibles.
Fuente: Cooperativas agro-alimentarias Andalucía.