En medio de crecientes tensiones laborales, los sindicatos del sector sanitario han alzado la voz contra lo que califican como condiciones de trabajo «abusivas» y han reforzado su petición de un Estatuto propio que mejore sus derechos laborales. Esta situación ha llevado a una huelga que causa interrupciones significativas en el servicio de salud, con miles de pacientes enfrentando una semana de citas médicas reprogramadas y prolongadas esperas para recibir atención. La demanda de los trabajadores se centra en lograr mejoras en las condiciones de trabajo y asegurar un marco legal que proteja sus empleos, mientras que los usuarios del sistema enfrentan las consecuencias directas de este conflicto.
Leer noticia completa en El Mundo.



