La ciudad de Ceuta enfrenta una persistente crisis migratoria tras la reciente entrada masiva de miles de personas desde Marruecos. Mientras las fuerzas de seguridad intensifican el control en la frontera para prevenir nuevos accesos ilegales, las autoridades analizan alternativas para gestionar a los menores no acompañados y las devoluciones. El Gobierno busca coordinar su respuesta a nivel europeo y celebrará comparecencias ministeriales para abordar la crisis. Además, el debate sobre la gestión migratoria ha provocado tensiones políticas internas, con críticas entre los partidos políticos respecto a la distribución de los menores y el pedido de recursos adicionales a la Unión Europea.
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