Las acciones de Microsoft experimentaron una caída significativa del 9,9% este jueves, la más pronunciada desde marzo de 2020, lo que provocó una pérdida de más de 300.000 millones de dólares en su capitalización bursátil. Este desplome se produjo tras reportar un gasto récord y una desaceleración en el crecimiento del sector de la nube, lo que generó inquietud entre los inversores sobre las demoras en los retornos de sus inversiones en inteligencia artificial. A pesar de un incremento del 17% en ingresos y de beneficios impulsados por su inversión en OpenAI, el 66% de aumento en el capex llevó a la salida masiva de capital. En contraste, Meta experimentó una revalorización del 10,4% en sus acciones, impulsada por previsiones de ingresos superiores y un aumento en el gasto de IA, lo que llevó a varias firmas financieras a elevar sus recomendaciones.
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