Las filtraciones en techos y paredes representan un doble peligro: afectan la integridad estructural de las viviendas y constituyen un serio riesgo para la salud humana. Estas filtraciones propician la proliferación de moho cuyas esporas, al ser inhaladas, pueden agravar enfermedades respiratorias ya existentes. La presencia de estas partículas ‘vivas’ en el ambiente doméstico destaca la importancia de abordar rápidamente este tipo de problemas para proteger tanto las edificaciones como el bienestar de sus habitantes.
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