Un adolescente de 15 años en Michoacán, identificado como Osmer H., protagonizó un trágico ataque al disparar y matar a dos profesoras en una escuela privada. Horas antes, compartió en sus redes sociales contenido relacionado con ideologías violentas del movimiento «incel», que fomenta el odio contra las mujeres y es conocido por exaltar la masculinidad extrema. El fusil AR-15 empleado en el ataque, de uso exclusivo militar, fue presuntamente obtenido de su hogar, a pesar de que el padrastro del joven, un marino, negó su propiedad. Este incidente reaviva el debate sobre el acceso de los jóvenes a armas y la radicalización a través de redes sociales. Expertos subrayan la falta de atención a las señales previas y la necesidad de intervención estatal en la prevención de la violencia juvenil, en un contexto donde subculturas digitales de odio encuentran eco y amplificación entre adolescentes vulnerables.
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