Una escuela ha sido sancionada tras encontrarse culpable de gestionar información privada de menores más allá del ámbito académico o administrativo, según los informes. La infracción del centro educativo se centra en el manejo de datos personales sin el consentimiento adecuado, lo cual ha encendido las alarmas sobre la protección de la privacidad infantil. Las autoridades han subrayado la importancia de adherirse a las normativas que limitan el uso de dicha información exclusivamente para propósitos estrictamente necesarios, enfatizando la gravedad de las violaciones en este ámbito sensible. Este incidente destaca la necesidad de un control riguroso para garantizar el respeto a la privacidad de los estudiantes y el cumplimiento de las leyes establecidas.
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