En su intervención ante el Congreso, Pedro Sánchez defendió la creación de un ejército europeo unificado bajo una misma bandera, viendo esto como esencial para consolidar una auténtica unión y garantizar la paz en la región. Sin embargo, el camino hacia una fuerza militar conjunta enfrenta múltiples obstáculos. Según Daniel Gil, analista de The Political Room, la carencia de planes de movilidad militar efectivos en Europa y la reticencia de los estados a ceder competencias nacionales en defensa complican el panorama. España, que actualmente invierte el 1,29% de su PIB en defensa, aspira a alcanzar el 2%, aún distante del promedio exigido por la UE. Además, las diferencias en las amenazas percibidas por los distintos estados miembros, influenciadas por su ubicación geográfica y preocupaciones específicas, dificultan la armonización de metas comunes. Mientras Bruselas insta a aumentar el gasto militar para generar un fondo comunitario, la realización de un ejército europeo sigue siendo incierta. Sánchez enfatiza que un enfoque más integrado en términos económicos y sociales es esencial antes de abordar temas de defensa conjunta en serio.
Leer noticia completa en 20minutos.