El Día Internacional de la Mujer, celebrado cada 8 de marzo, brinda una oportunidad para reflexionar sobre el papel crucial que desempeñan las mujeres en diversos campos, incluida la Medicina de Familia y Comunitaria. La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) resalta el compromiso y talento de las médicas de familia, quienes actualmente constituyen la mayoría en esta especialidad, sosteniendo la Atención Primaria, un pilar fundamental del Sistema Nacional de Salud.
A pesar del creciente protagonismo de las mujeres en el ámbito sanitario, sigue existiendo una brecha entre su presencia numérica y su participación en los espacios de toma de decisiones. Según el Observatorio Womeds de FACME, el 62% de las profesionales activas en medicina en España son mujeres, alcanzando el 66% en las generaciones más jóvenes. En la especialidad de Medicina de Familia y Comunitaria, esta proporción es significativa, reflejando su fuerte presencia en el SNS.
Dentro de la semFYC, el 71% de sus socios son mujeres, predominando también en sus órganos de gobierno. Sin embargo, continúa existiendo un «techo de cristal» en la gestión sanitaria y académica, donde las mujeres encuentran dificultades para asumir cargos de responsabilidad. Esta brecha subraya la necesidad de establecer estructuras que aseguren que las mujeres puedan ejercer liderazgo e influencia en la definición de políticas en salud pública.
La semFYC aboga por una organización laboral que facilite la conciliación entre vida profesional y personal, promoviendo la flexibilización y autogestión de los equipos. Estas medidas no solo son esenciales para adaptarse a la realidad actual, sino que también son fundamentales para garantizar una sanidad pública más justa y sostenible. Una mejor conciliación impacta positivamente en la atención sanitaria, fomentando la continuidad asistencial, reduciendo el burnout y mejorando los resultados en salud comunitaria, lo cual se traduce en menos hospitalizaciones y visitas a Urgencias.
En resumen, alcanzar la igualdad en participación y liderazgo en Medicina de Familia y Comunitaria no solo responde a una cuestión de justicia social, sino que es esencial para mantener y fortalecer un sistema sanitario eficiente, equitativo y accesible. Celebrar este día debe servir para impulsar políticas que permitan que las profesionales sanitarias puedan ejercer plenamente su talento en todos los niveles del sistema, logrando así una atención más humana, inclusiva y de mayor calidad para la sociedad.








