En 2024, la comunidad autónoma de Andalucía ha marcado un avance significativo en su transición hacia un modelo energético más sostenible y eficiente, según el informe ‘Datos Energéticos’ publicado por la Agencia Andaluza de la Energía. Este documento, disponible en el sitio web de la agencia, destaca una serie de logros clave que reflejan una evolución positiva en el balance energético de la región.
Uno de los aspectos más notables es la mejora continua en la eficiencia energética. El informe revela que la intensidad energética, que mide cuánta energía se requiere para generar una unidad de PIB, ha alcanzado un nuevo mínimo histórico, habiendo disminuido un 3,1% con respecto al año anterior. Esto significa que Andalucía ha logrado producir más valor económico utilizando menos energía.
En el ámbito industrial, el gas natural sigue siendo la principal fuente de energía, constituyendo el 40,7% del total, seguido por los productos petrolíferos con un 32,3%. A pesar de un incremento leve del 0,5% en el consumo, la industria ha conseguido reducir su intensidad energética en un 1,8% respecto a 2023. Este sector representa el 24,8% del consumo total de energía final en Andalucía.
Otros sectores económicos también han experimentado un aumento del consumo de energía, aunque lo han hecho de manera más eficiente. Por ejemplo, el sector primario ha incrementado su consumo un 2,4%, pero ha reducido su intensidad energética en un 12%. En el sector de servicios, que representa el 10,8% del consumo total, el consumo ha aumentado, aunque ha mantenido estable su intensidad energética.
El sector del transporte, el mayor consumidor con el 43,4% del consumo total de energía, también ha mejorado su eficiencia al reducir su intensidad energética en un 0,6%, a pesar de un incremento del consumo de 2,7 puntos porcentuales. Por otro lado, el sector residencial, revirtiendo una tendencia a la baja, ha visto un aumento del 2,6% en la demanda.
Destaca también el significativo crecimiento del uso de energías renovables. En 2024, el 21,5% del consumo de energía de Andalucía provino de fuentes renovables, un incremento del 4,2% comparado con 2023. Este crecimiento ha sido impulsado por un aumento del 15,6% en la generación eléctrica con tecnologías verdes, alcanzando los 22.291 GWh. La energía solar fotovoltaica contribuyó con un 24,9% más en comparación con el año anterior, mientras que las energías eólica y hidráulica aumentaron su aportación en un 7,7% y 152%, respectivamente.
En cuanto a las fuentes fósiles, el consumo en Andalucía se redujo un 1,8% para situarse en 12.008 ktep. Desde 2007, esta cifra ha caído un 40%. De manera destacable, el consumo de carbón disminuyó un 22,5% desde 2023, representando solo el 0,4% del total de consumo energético. El gas natural, aunque sigue siendo importante, vio una reducción del 9,7% en su consumo.
Todos estos esfuerzos han resultado en una disminución del 2,5% en las emisiones de dióxido de carbono, y la producción de electricidad en el mix energético andaluz ha emitido un 61,8% menos de CO2 en comparación con hace una década. Además, Andalucía ha mejorado su autoabastecimiento energético, alcanzando el 21,6%.
Este avance subraya el compromiso de Andalucía con un futuro energético más sostenible, equilibrando el crecimiento económico con la protección ambiental.
Fuente: Junta de Andalucía.








