La reciente ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre Irán ha puesto en jaque el suministro global de petróleo y gas a través del estratégico estrecho de Ormuz, lo que ha provocado un notable aumento en los precios del crudo y el gas. Con el 20% del petróleo mundial circulando por esta vía y más de 150 buques detenidos en la zona, el Brent y el WTI han experimentado su mayor subida en cuatro años. Irán ha informado de ataques a petroleros, aumentando la tensión en una situación que recuerda el embargo petrolero de la década de 1970. Analistas prevén que el conflicto podría extenderse y que el precio del Brent oscile entre 80 y 90 dólares por barril en el corto plazo, con una solución incierta hasta que el tráfico en Ormuz se normalice o se den pasos hacia una diplomacia efectiva. Mientras tanto, la OPEP+ ha acordado un modesto aumento de producción, pero las incertidumbres geopolíticas continúan tensionando al mercado energético global.
Leer noticia completa en El Pais.




