India ha lanzado Semicon 2.0, la segunda fase de su ambiciosa estrategia para crear una industria nacional de semiconductores. Con un presupuesto de 127.500 crore de rupias (aproximadamente 14.000 millones de euros), el programa busca reducir las dependencias del país en la importación de equipos, materiales y tecnología para la fabricación de chips. En esta nueva etapa, el enfoque se ha ampliado desde la pura manufactura hasta incluir el diseño, los equipos, materiales, encapsulado avanzado, investigación y talento.
Una de las características más llamativas de Semicon 2.0 es la reducción de las subvenciones directas para la fabricación de grandes fábricas de silicio, que pasan de cubrir el 50% del gasto de capital elegible a un 40%. Esta disminución en la ayuda pública obliga a los fabricantes a asumir una porción mayor de los costes, aunque el interés empresarial no ha decaído, como demuestran los compromisos de inversión de cerca de 1 lakh crore de rupias, con un potencial de creación de casi 100.000 empleos.
El programa no solo se centra en el aumento de la producción, sino que además intenta remediar las deficiencias en otras partes de la cadena de suministro. Se han establecido incentivos para fábricas de semiconductores compuestos, fotónica, sensores y dispositivos discretos, con subsidios de hasta el 35% del gasto de capital. Las instalaciones de encapsulado avanzado también recibirán un apoyo similar, mientras que las convencionales obtendrán una ayuda del 25%.
Semicon 2.0 también contempla incentivos para empresas que desarrollen instalaciones de investigación en el área de equipos y fabricación de obleas, fotomáscaras, fotorresistencias, sustratos y productos químicos, apoyándolas con el 30% del capex elegible. Los fabricantes pueden incluso beneficiarse de un incentivo adicional basado en producción, el cual comenzará en el 10% del valor de los materiales adquiridos localmente, disminuyendo al 2% en un período de cinco años.
La ampliación de iniciativas hacia el diseño de semiconductores es otro pilar de Semicon 2.0. Las empresas emergentes y pequeñas y medianas empresas pueden acceder a financiación ligada a hitos, mientras que para las compañías de mayor tamaño se han establecido esquemas de financiación mediante regalías. El objetivo es no solo fomentar el desarrollo local, sino también asegurar que la propiedad intelectual generada permanezca en India.
La estrategia estructurada en seis pilares —diseño, máquinas y materiales, nuevas fábricas, ATMP/OSAT, investigación y desarrollo, y talento— busca convertir las ayudas del gobierno en una industria completa y autosuficiente. Aunque la industria global de semiconductores está compitiendo por atraer fabricación, India se encuentra en un momento decisivo, consolidando bases con las cinco unidades que ya han iniciado producción comercial y 12 proyectos aprobados en seis estados.
La meta a largo plazo es ambiciosa: que el mercado interno de semiconductores alcance los 200.000 millones de dólares para 2035. El éxito de Semicon 2.0 se medirá en la capacidad del país para abarcar toda la cadena de valor, desarrollando equipos, diseñando chips propios, formando personal capacitado y manteniendo una producción competitiva de forma sostenible. La apuesta de India representa un esfuerzo por fortalecer su posición en el mapa global de la tecnología y asegurar su independencia en un sector estratégico.




