Líderes europeos enfrentan una creciente presión internacional para avanzar en la consolidación del mercado único, con el objetivo de prevenir un posible declive económico. La reunión de este jueves es vista como un momento crucial en el que los países del bloque económico deberán debatir y consensuar medidas que fortalezcan la integración económica. La prioridad es eliminar las barreras restantes que impiden el flujo libre de bienes, servicios, capitales y personas, considerados esenciales para mantener la competitividad global de Europa en un contexto económico cada vez más desafiante.
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