La séptima entrega de «Top Chef» en TVE concluyó inesperadamente con un desenlace sin eliminaciones. En una tensa prueba de fuego, Belén Esteban, Alejandro Vergara y Benita enfrentaron el desafiante reto de elaborar cinco barquillos rellenos de turrón de almendra en forma de pirámide, con la presión añadida de una ruleta que dictaba ventajas y castigos. Alejandro fue congelado por un minuto, Benita recibió ayuda gestual de Paco Roncero, y Belén obligó a su compañera a cocinar con una sola mano temporalmente. Tras una reñida evaluación, los jueces quedaron impresionados por el nivel mostrado, y Roi Méndez se destacó como el pastelero top de la semana. En un giro inesperado, Paco Roncero anunció que no habría eliminaciones, celebrándose el resultado con júbilo en el plató.
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