Influencia Parental: Leer Frente a los Hijos Duplica sus Posibilidades de Ser Lectores Ávidos en la Adultez

1
minutos de tiempo de lectura

Fomentar el hábito de la lectura en los niños no debería basarse en obligaciones, sino en pequeñas rutinas en el hogar. Los menores aprenden a menudo por observación, por lo que ver a sus padres leer regularmente resulta más eficaz que insistir en que ellos lo hagan. La familia actúa como un referente clave en los primeros años, y cuando la lectura se integra en el día a día de manera placentera, los niños la asocian con el entretenimiento y la curiosidad, en lugar de verla solo como tarea escolar. La neuroplasticidad del cerebro infantil permite que la lectura frecuente potencie el aprendizaje y desarrollo cognitivo, mejorando habilidades como la atención y el lenguaje. Ejemplos simples, como tener libros accesibles o disfrutar de una novela en familia, pueden normalizar la lectura y evitar que se perciba como una obligación. Además, leer desde pequeño contribuye a la empatía, ya que permite a los niños explorar experiencias y emociones ajenas. Crear un espacio sin pantallas para compartir la lectura puede ser una estrategia beneficiosa, respetando siempre los gustos del menor para mantener su interés.

Leer noticia completa en OK Diario.

TE PUEDE INTERESAR