Los choques culturales entre España y Japón se reflejan en sus métodos para combatir el calor. Mientras que en España se prefiere recurrir a líquidos fríos, en Japón optan por infusiones calientes. Este enfoque, aunque sorprendente, tiene una base científica: al beber algo caliente, se estimula la sudoración, lo cual, al evaporarse, ayuda a enfriar el cuerpo. Sin embargo, su efectividad depende del contexto, siendo más favorable en ambientes secos y ventilados. En condiciones de humedad o poca ventilación, el efecto puede ser contrario, haciendo que el sudor no se evapore adecuadamente. Por ello, el método japonés resulta funcional solo en climas específicos.
Leer noticia completa en OK Diario.




