El Grupo de Ingeniería Tisular de la Universidad de Granada ha logrado avances significativos en el desarrollo de córneas artificiales, con resultados experimentales prometedores tanto en laboratorio como en modelos animales. Sin embargo, se estima que pasarán al menos cuatro a cinco años antes de que estas innovadoras córneas puedan ser implantadas en pacientes humanos. Este plazo es necesario para realizar ensayos clínicos exhaustivos que garanticen la seguridad y eficacia del tratamiento antes de su aplicación en la medicina regenerativa.
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