La inteligencia artificial (IA) ha evolucionado rápidamente de ser una tecnología emergente a convertirse en una herramienta esencial para empresas de diversos tamaños. Hoy, este recurso ofrece desde optimización de procesos hasta el desarrollo de productos innovadores, lo que transforma la manera en que las organizaciones operan y compiten en el mercado actual. Sin embargo, pese a su creciente adopción, las pequeñas y medianas empresas (pymes) todavía enfrentan dificultades económicas y técnicas significativas para integrar la IA en sus operaciones.
Un reciente informe de DigitalOcean, que se basa en una encuesta a más de 1,000 desarrolladores globales, aporta una visión comprensiva sobre el estado de la IA dentro del sector tecnológico. Este estudio investiga el nivel de adopción, los principales desafíos para su implementación, la inclinación por modelos de IA de código abierto y las tendencias emergentes que podrían definir el futuro de esta tecnología esencial.
Destaca que el 79% de las organizaciones ya están empleando IA de alguna forma, marcando un salto significativo desde el 49% observado en noviembre de 2023. Sin embargo, este avance no sugiere que todas las empresas se encuentran en un mismo nivel de madurez tecnológica. La mayoría aún está en etapas iniciales: el 32% está comenzando la exploración de la IA y solo el 11% se define como impulsada por IA.
El auge de la IA responde a varios factores clave: el acceso a herramientas más asequibles a través de soluciones en la nube, la necesidad de automatizar procesos para aumentar la productividad y la presión competitiva en un entorno cada vez más digitalizado. No obstante, a pesar de estas ventajas, existen barreras que complican su adopción, especialmente para las pymes.
Dos de los mayores retos identificados son los costos elevados de hardware, particularmente de GPUs, y la falta de conocimiento técnico especializado en IA. Un 34% de los encuestados indica que el alto costo de las GPUs es una barrera considerable. Este problema es más pronunciado en empresas con menos de 100 empleados, donde los costos representan un obstáculo significativo.
Frente a estos desafíos, la opción de utilizar la nube se presenta como una solución viable. Permite a las empresas acceder a la infraestructura necesaria para desarrollar y escalar proyectos de IA sin incurrir en gastos prohibitivos. Actualmente, el 65% de las organizaciones recurre a servicios en la nube, aprovechando proveedores como AWS, Google Cloud, Microsoft Azure y DigitalOcean.
El uso de modelos de código abierto también se erige como una preferencia predominante entre los desarrolladores, con un 83% de ellos favoreciendo estas tecnologías en sus proyectos. Las ventajas principales incluyen la colaboración y el conocimiento compartido, aunque también enfrentan desafíos como la calidad de los datos y la escalabilidad de modelos.
De cara al futuro, se proyectan varias tendencias prometedoras en el ámbito de la IA, incluyendo sistemas multimodales avanzados, aprendizaje automático automatizado (AutoML) y aplicaciones de IA en la biotecnología. Un aspecto destacable es el interés creciente entre los desarrolladores por involucrarse en proyectos de IA de forma personal o en trabajos paralelos.
En conclusión, mientras la inteligencia artificial sigue siendo un motor de transformación empresarial, su adopción presenta aún desafíos importantes. Con la democratización de las herramientas en la nube y el acceso a modelos de código abierto, cada vez más organizaciones podrán superar estas barreras. Aquellas que logren sortear los inconvenientes estarán en una posición privilegiada para liderar el avance digital en sus industrias respectivas.