En el complejo escenario de la transparencia gubernamental en Estados Unidos, los desafíos para obtener acceso a la información pública parecen intensificarse cada año. Pese a los ideales democráticos que promueven el acceso a los registros públicos, gobiernos de diversos niveles se encuentran en un tira y afloja con organizaciones de derechos civiles y periodistas. Desde Maryland hasta la administración presidencial, varias iniciativas intentan erosionar este derecho fundamental, ya sea permitiendo rechazos a solicitudes consideradas «hostigadoras» o sacando del alcance de la Ley de Libertad de Información (FOIA) a organismos clave como el Departamento de Eficiencia Gubernamental.
En respuesta, la Electronic Frontier Foundation, MuckRock y AAN Publishers han encontrado en la publicación de “The Foilies” un mecanismo vigoroso para exponer y ridiculizar respuestas absurdas e incompetentes a solicitudes de información pública. Este informe anual, difundido durante la Semana de la Luz Solar, se ha consolidado como un faro en la lucha por la transparencia desde hace ya una década.
El informe de este año no ha decepcionado, presentando una variedad de ejemplos que ponen en evidencia prácticas cuestionables de agencias públicas. Destaca el caso del Distrito Escolar de Rapides Parish, que exigió un exorbitante pago de 2 millones de dólares por una simple solicitud de información, para luego retroceder y proporcionar únicamente nueve páginas de datos. De forma similar, la Policía Estatal de Massachusetts buscó más de 170,000 dólares para procesar documentos relacionados con reclutas, y un fiscal de distrito en Jefferson Parish exigió miles de dólares a un padre que seguía investigando la muerte misteriosa de su hijo.
Además, instituciones como la Universidad de Wisconsin-Madison y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) han sido objeto de críticas. La CIA, en particular, recibió atención por ocultar algo tan trivial como una receta de fudge, compartida en una fiesta navideña por el entonces director Mike Pompeo, en un acto que fue premiado con el galardón satírico «Fudged Up Beyond All Recognition Award».
Las decisiones judiciales también han sido colocadas bajo la lupa. En estados como California y Nevada, los tribunales han emitido sentencias que restringen el acceso a audiencias sobre registros públicos, lo que ha generado preocupación entre defensores de derechos civiles que temen estas decisiones puedan sentar precedentes nocivos para la rendición de cuentas gubernamental.
El caso de la National Security Agency (NSA) merece mención especial. La agencia fue objeto de burla con el «No Tech Support Award» debido a su incapacidad para localizar una grabación histórica por fallos técnicos con sus equipos obsoletos, un problema irónico para una institución que representa la cúspide de la inteligencia estadounidense.
Estos ejemplos resaltan la necesidad urgente de un compromiso renovado hacia la transparencia, donde la ciudadanía y los medios continúen defendiendo el derecho al acceso a la información pública, un baluarte esencial de la democracia y la justicia. En tiempos donde la opacidad parece ganar terreno, “The Foilies” nos recuerda que la vigilancia ciudadana y la presión pública siguen siendo herramientas fundamentales en la lucha por la transparencia gubernamental.