El crecimiento de la producción de foie gras en España ha alcanzado cifras notables en 2025, consolidándose como un pilar económico esencial en varias comunidades autónomas. La Asociación Interprofesional de las Palmípedas Grasas (Interpalm) ha anunciado que la producción llegó a las 494 toneladas, resultado del cuidadoso engorde de cerca de 900.000 patos. Este esfuerzo no solo generó un valor de transformación de 58,7 millones de euros, sino que también reforzó la presencia del producto en los mercados globales, con exportaciones que superaron los 4,2 millones de euros. Francia y Japón surgieron como los principales compradores, reflejando una demanda internacional sostenida.
El año pasado, Interpalm reunió a diversas figuras clave del sector en la sexta edición del Círculo de Amigos del Foie Gras, un evento que promueve el diálogo y la colaboración para enfrentar los desafíos de esta industria centenaria. Representantes de la administración pública, organizaciones de distribución y restauradores participaron en esta cumbre para intercambiar experiencias y discutir el futuro del foie gras en España. Con un fuerte arraigo en la gastronomía nacional y como sustento de muchas familias rurales, el foie gras sigue siendo un símbolo de tradición y calidad.
En el encuentro, se resaltaron importantes avances normativos, como la actualización del Reglamento Delegado (UE) 2026/343, diseñado para regular las normas de comercialización de productos agrícolas. Este reglamento asegura estándares más rigurosos, basados en la transparencia y la calidad, fortaleciendo la confianza del consumidor. Enrique de Prado, presidente de Interpalm, enfatizó que tales medidas son cruciales para garantizar la autenticidad del producto y mantener la competitividad en el mercado.
La celebración del evento coincidió con el cierre del 15º aniversario de Interpalm, una organización que ha dedicado sus esfuerzos desde 2010 a unir a los actores del sector y fomentar su desarrollo sostenible. Este compromiso incluye no solo la promoción de buenas prácticas, sino también la visibilidad del foie gras como un producto emblemático que refleja la riqueza cultural y económica de las regiones españolas involucradas en su producción.







