La investigación del descarrilamiento del tren Iryo en Adamuz concentra su atención en el colapso del raíl y la soldadura del primer segmento de vía, componentes críticos analizados por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios. El suceso, que involucró a un tren de alta velocidad y provocó 45 muertes, se atribuye preliminarmente a la fractura de un raíl nuevo de ArcelorMittal, instalado como parte de la renovación de la línea Madrid-Sevilla. El choque fatal de un Alvia de Renfe, nueve segundos después, elevó las víctimas y las tensiones políticas, con el Partido Popular solicitando la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente. La revisión del lote fabricado, que incluye 500 metros de raíl extraídos para análisis, se centra en la posible falla de composición química o estructural del material producido en 2023 y soldado a una pieza más antigua. Adif ha subrayado la aplicación adecuada de las normativas de seguridad y procesos de soldadura, mientras que la súbita colisión refuerza la revisión de las medidas de seguridad en la infraestructura ferroviaria.
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