La reapertura de un salón de belleza en el Senado de la República ha generado polémica tras difundirse un video de la senadora Juanita Guerra aplicándose un tinte durante una sesión. El salón, que había sido clausurado en 2018 bajo un plan de austeridad, reabrió meses atrás bajo la gestión de Adán Augusto López en la Junta de Coordinación Política. La senadora Andrea Chávez negó en redes sociales ser autora de la creación del salón, mientras que la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, defendió que las senadoras pagan por los servicios prestados. Los trabajadores del Senado clausuraron el salón tras las críticas. La reapertura ha revivido el debate sobre el uso de recursos públicos para privilegios de funcionarios, pese a que Castillo afirmó que el servicio es costeado por las legisladoras. En contraste, la Cámara de Diputados también ofrece servicios de estética, los cuales son pagados por los usuarios y disponibles para funcionarios y reporteros.
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