Los resultados financieros de Intel correspondientes al tercer trimestre del año 2026 muestran un panorama mixto para la compañía tecnológica. Con ingresos de 16.500 millones de dólares, la empresa ha experimentado un crecimiento del 21% respecto al mismo periodo del año anterior, superando sus propias previsiones iniciales. Además, el beneficio por acción ajustado creció significativamente, situándose en 0,52 dólares desde los 0,23 de un año antes. Sin embargo, Intel anticipa un descenso en las ganancias para el cuarto trimestre, proyectando ingresos entre 15.000 y 16.000 millones de dólares.
David Zinsner, el director financiero de Intel, describió estos resultados como «otro trimestre sólido», destacando que los ingresos, el margen bruto y el beneficio por acción superaron las expectativas iniciales de la compañía. Lip-Bu Tan, consejero delegado, reconoció los «vientos en contra a corto plazo» en el sector de los ordenadores personales, pero sostuvo que la demanda de procesadores de Intel sigue siendo fuerte.
A nivel GAAP, el beneficio neto atribuido a Intel fue de 3.320 millones de dólares, una caída del 18% en comparación con el año anterior. No obstante, bajo las normas ajustadas (non-GAAP), el beneficio neto se disparó un 169%, alcanzando los 2.756 millones. Esta disparidad en los resultados se debe principalmente a la revalorización de las Escrowed Shares y a las inversiones en participadas que fueron retiradas de los cálculos ajustados.
En cuanto a segmentos específicos, el negocio de Data Center and AI se destacó con un incremento del 78% en ingresos, alcanzando los 7.300 millones de dólares, mientras que el área de PC tuvo una regresión del 5% con ingresos de 8.100 millones. Intel Foundry, la rama de fabricación de la compañía, también mostró un crecimiento sustancial, aumentando un 58% aunque en su mayoría por ventas internas.
Por su parte, la compañía ha completado una reciente ampliación de capital de 23.000 millones de dólares, manteniendo su calificación de grado de inversión. A pesar de una reducción en su plantilla, Intel sigue con recursos financieros sólidos, reportando 21.800 millones en efectivo y 32.200 millones en inversiones a corto plazo.
Con una perspectiva cautelosa hacia el futuro, Intel anticipa un margen bruto del 38% ajustado para el próximo trimestre, así como un beneficio por acción de 0,25 dólares ajustado. Si bien la desaceleración en el mercado de PCs podría prevalecer, la empresa se mantiene optimista sobre la demanda de su familia de procesadores Xeon, a la vez que reconoce que los resultados reales podrían variar respecto a las proyecciones actuales.



