Los Servicios Operativos siguen llevando a cabo inspecciones en los cauces y áreas sensibles para prevenir la acumulación de cañas y sedimentos, que podría provocar obstrucciones y afectar el flujo natural del agua. Estas acciones se enmarcan en un plan preventivo para mitigar riesgos durante la temporada de lluvias, garantizando así el mantenimiento de la infraestructura hidráulica y la seguridad de las zonas adyacentes. Las tareas incluyen la limpieza y el seguimiento de puntos críticos, con el fin de asegurar que no se produzcan bloqueos que puedan derivar en inundaciones u otros desperfectos en las comunidades cercanas.
Leer noticia completa en El Mundo.

