La vivienda de los acusados amaneció hoy con pintadas que los tildan de «asesinos» y «ratas», en un contexto de creciente tensión. La abogada de la familia afectada ha anunciado que solicitará el ingreso en prisión preventiva de los implicados, argumentando un «riesgo de fuga evidente» y la posibilidad de que se destruyan pruebas cruciales para el caso. Este desarrollo subraya la gravedad del proceso judicial que enfrenta la pareja y aumenta la especulación sobre las medidas cautelares que podrían adoptarse en las próximas horas.
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