Rusia lanzó un bombardeo nocturno sobre Ucrania, con Kiev como su principal objetivo, resultando en al menos dos muertos y más de treinta heridos. El ataque, que duró 10 horas, precede la reunión en Florida entre Donald Trump y Volodímir Zelenski, destinada a consensuar un plan de paz. Zelenski recabó previamente apoyo de Canadá y Europa, buscando garantías de seguridad post-conflicto. Los ataques, que incluyeron misiles y drones, afectaron gravemente la infraestructura eléctrica en Kiev, en un intento por desmoralizar a la población. La reunión en Palm Beach discutirá, entre otros temas, la retirada de tropas en Donetsk y la gestión de la central nuclear de Zaporiyia. Mientras, Rusia critica los planes de Ucrania y sus aliados, calificándolos de alejados de las negociaciones previas. Zelenski insiste en que cualquier pacto con Rusia deberá ser ratificado vía referéndum, con un alto el fuego, algo que Moscú ve como excesivo.
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