Este domingo, un nuevo episodio de inseguridad en la barriada de Cas Capiscol, Palma, ha generado alarma entre los vecinos después de que una mujer mayor fuera víctima de un robo a la salida de misa. Un ocupante de la antigua cárcel de Palma, espacio convertido en foco de marginalidad y delincuencia, le arrebató el bolso y la cartera, provocando una fuerte crisis de ansiedad que requirió atención médica. Vecinos preocupados por la creciente inseguridad denuncian el deterioro del lugar, que funciona como un «hotel ilegal» con actividades que incluyen robos, consumo de drogas y violencia. A pesar de las promesas de derribar el edificio para construir viviendas sociales, la situación exige una intervención urgente de las autoridades para restaurar la seguridad en el barrio.
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