La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido un llamamiento global urgente en busca de recaudar aproximadamente 1000 millones de dólares para el año 2026. Este esfuerzo, conocido como el Llamamiento Global 2026, pretende proporcionar asistencia sanitaria crucial a millones de personas atrapadas en medio de crisis humanitarias y conflictos bélicos a nivel mundial. El director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, subrayó la urgencia de esta iniciativa, especialmente en un contexto donde los fondos destinados a la ayuda humanitaria están disminuyendo, mientras que las demandas por atención médica continúan en aumento.
La OMS ha identificado 36 emergencias sanitarias que necesitan atención inmediata, destacándose 14 de ellas como de máxima gravedad. Tedros enfatizó que este llamamiento no debería considerarse solo como un asunto de caridad, sino como una inversión estratégica en salud y seguridad global.
Este anuncio llega en un momento en que múltiples crisis mundiales se superponen, incluyendo conflictos prolongados, el impacto del cambio climático y la aparición recurrente de brotes infecciosos. En 2025, la financiación humanitaria global cayó a niveles inferiores a los registrados en 2016, lo que obligó a la OMS y a otros socios a reducir significativamente sus operaciones. De los 81 millones de personas que esperaban recibir asistencia, solo una tercera parte fue atendida.
A pesar de las limitaciones financieras, en el año pasado se lograron avances significativos, como la vacunación de 5,3 millones de niños contra enfermedades mortales, la realización de 53 millones de consultas médicas y el funcionamiento continuo de más de 8000 centros de salud como también el despliegue de 1370 clínicas móviles.
Para el 2026, la OMS planea enfocar sus esfuerzos en algunas de las crisis más desafiantes del mundo, destacando situaciones en Afganistán, la República Democrática del Congo, Haití, el Territorio Palestino Ocupado, Sudán, Ucrania y Yemen. También abordará los brotes globales de cólera y viruela símica. La colaboración con gobiernos locales y más de 1500 socios en 24 crisis diferentes seguirá siendo fundamental para mantener operativos hospitales, entregar suministros médicos de emergencia y asegurar el acceso a servicios de salud sexual, reproductiva, materna e infantil, incluso en las condiciones más difíciles.
Durante el evento de lanzamiento, representantes de países donantes resaltaron el papel vital de la OMS. Noel White, embajador de Irlanda, afirmó que «toda crisis humanitaria es una crisis de salud», mientras que Marita Sørheim-Rensvik, de Noruega, destacó a la OMS como «indispensable» para ofrecer atención vital en áreas de difícil acceso y proteger a los trabajadores sanitarios bajo presión extrema.
Invertir en salud trasciende la protección inmediata de vidas; también es una herramienta poderosa para contener brotes y prevenir que riesgos de salud emergentes se conviertan en crisis humanitarias más costosas. En última instancia, este llamado tiene como objetivo «construir un puente hacia la paz» mediante la dignidad que proporciona el acceso a la atención sanitaria.








