La investigación del trágico siniestro ferroviario, señalado como el más grave desde la liberalización de la alta velocidad en España, ha desencadenado un enfrentamiento significativo entre Adif, la entidad responsable de la infraestructura ferroviaria, y el operador privado Iryo. Las autoridades buscan esclarecer las causas del accidente en este contexto de creciente competencia en el sector ferroviario tras las reformas que permitieron la entrada de operadores privados. Este incidente ha puesto bajo escrutinio las medidas de seguridad y la coordinación entre las distintas empresas implicadas en la gestión y operativa de los servicios de alta velocidad.
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