En España, los anfibios enfrentan una crisis agravada por la combinación de contaminación química y patógenos, según un estudio del Proyecto AMPHIDEB. El herbicida 2,4-D, usado en agricultura, altera el desarrollo de infecciones fúngicas que amenazan al sapillo pintojo. La investigación revela que este químico, al interactuar con el hongo Batrachochytrium dendrobatidis, especialmente con su cepa europea, incrementa la severidad de sus efectos, afectando el crecimiento y supervivencia de los anfibios juveniles. Los expertos destacan que estas interacciones químico-biológicas deben considerarse en políticas de herbicidas, dada la vulnerabilidad de los anfibios ante la pérdida de hábitat y el cambio climático. Este enfoque podría ofrecer soluciones para detener el preocupante declive de estas especies.
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