Investigadores del grupo ‘Ingeniería de Fluidos Complejos’ de la Universidad de Huelva (UHU) han diseñado nuevos lubricantes sostenibles utilizando nanofibras derivadas de la celulosa. Este avance se ha logrado mediante el uso de la técnica de electrohilado, que permite la creación de estructuras micro y nanoscópicas con mayor precisión que los métodos tradicionales. Esta técnica consiste en aplicar un campo eléctrico de alto voltaje para estirar un líquido, creando estructuras que se depositan sobre un colector.
El objetivo principal del estudio fue mejorar las propiedades funcionales de los lubricantes, en particular, reducir el fenómeno de «sangrado del aceite», un problema común en las grasas lubricantes tradicionales. Lograron esto al aumentar la interacción entre el aceite y el espesante, lo que permitió disminuir la cantidad de espesante necesario.
Según José Enrique Martín, investigador principal del estudio, el electrohilado representa una técnica crucial para el desarrollo de nanoestructuras personalizadas en diversos materiales. Este método no solo evita la separación del aceite y el espesante, sino que también mejora sus propiedades adhesivas y reduce la fricción y el desgaste en las grasas.
El estudio, financiado por la Consejería de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, el Ministerio de Ciencia, Investigación y Universidades y fondos FEDER, representa un avance significativo en la creación de materiales sostenibles para la industria de los lubricantes. Los resultados, publicados en la revista Advanced Sustainable System, destacan el potencial de las fibras porosas y lisas, cada una aportando diferentes beneficios, desde mejorar la cohesión y la retención del aceite hasta reducir la fricción y el desgaste.
Además del impacto técnico, el estudio marca un paso hacia la fabricación de grasas lubricantes optimizadas, explorando nuevas funcionalidades de las nanoestructuras. Actualmente, los investigadores están trabajando en la creación de nanofibras híbridas al incorporar arcillas a las fibras de celulosa, lo que podría llevar a nuevas y diversas aplicaciones en el futuro.
Fuente: Junta de Andalucía.