El ministro de Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, ha acusado a Estados Unidos de perpetrar un ataque contra una planta desalinizadora en la isla iraní de Qeshm, afectando el suministro de agua potable en 30 pueblos del golfo Pérsico. Según Araghchi, este ataque constituye un crimen flagrante y un ataque directo contra infraestructuras civiles esenciales. En un mensaje en la red social X, el ministro advirtió que tal destrucción establece un precedente peligroso en medio de la actual escalada de tensiones militares en la región, donde la escasez de recursos hídricos ya hace crítica la dependencia de plantas desalinizadoras. Hasta el momento, Estados Unidos no ha respondido a estas acusaciones.
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