En Irán, las protestas antigubernamentales han cumplido dos semanas, enfrentándose a una represión severa por parte del régimen. Hasta la fecha, se han registrado al menos 116 muertes y más de 2.000 personas han sido detenidas. Las movilizaciones, que reflejan un descontento profundo entre la población, continúan en diversas ciudades del país a pesar de las duras medidas adoptadas por las autoridades para sofocar las manifestaciones. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, instando al gobierno iraní a ejercer moderación y a respetar los derechos humanos.
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