El reciente ataque ha puesto de manifiesto que los misiles balísticos de Irán son capaces de alcanzar distancias de hasta 4.000 kilómetros, el doble de lo que se había previsto anteriormente. Esta revelación subraya el avance significativo en las capacidades militares iraníes, superando las expectativas y planteando nuevas preocupaciones sobre el balance de poder en la región.
Leer noticia completa en El Mundo.



