En un contundente comunicado, las autoridades de Teherán han lanzado una severa advertencia a las fuerzas que consideran como «agresores terroristas», subrayando que tanto la tierra como el mar se convertirán progresivamente en su tumba. Estas declaraciones reflejan la tensa situación en la región y la postura firme de Irán frente a lo que considera amenazas externas. El mensaje evidencia un aumento en el tono hostil y el compromiso de Irán de responder con contundencia a cualquier acto percibido como agresión.
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