La crisis en Oriente Próximo ha impactado en Europa tras un ataque con dron a la base británica de Akrotiri en Chipre, vinculada con el apoyo del Reino Unido a las operaciones militares de Estados Unidos contra Irán. El primer ministro británico, Keir Starmer, aprobó el uso de bases británicas para que EE.UU. ataque depósitos de misiles iraníes, lo que ha provocado tensiones con Irán y amenazas hacia Chipre, que ocupa la presidencia rotatoria del Consejo de la UE. Starmer, colaborando con Francia y Alemania, justifica la decisión en la defensa colectiva y legal frente a amenazas directas, destacando la defensa de intereses y vidas británicas. Grecia, por su parte, ha mostrado su apoyo a Chipre enviando fuerzas de defensa.
Leer noticia completa en El Pais.




