En respuesta a la ofensiva liderada por Israel y Estados Unidos, Teherán ha emitido órdenes de evacuación para cinco plantas energéticas ubicadas en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Esta medida subraya la creciente tensión en la región y el potencial riesgo para la infraestructura crítica ante el conflicto en desarrollo. Las evacuaciones se han ordenado como una precaución frente a posibles ataques, reflejando el estado de alerta máxima en el área. El incremento de hostilidades y la respuesta de los distintos actores subrayan la volatilidad del contexto geopolítico actual.
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