Teherán ha puesto en marcha un consejo interino para asegurar la continuidad del régimen tras el asesinato de Ali Jamenei, máximo líder del país. Esta medida, prevista bajo el artículo 111 de la Constitución iraní, busca evitar un vacío de poder y proyectar estabilidad en medio de una creciente tensión regional. El comité, compuesto por el presidente Masoud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial Gholamhossein Mohseni Ejei y el ayatolá Alireza Arafi, ejercerá funciones hasta que la Asamblea de Expertos designe un sucesor. El contexto es volátil, con protestas internas y un enfrentamiento con EE.UU. e Israel que podría escalar, aunque las autoridades defienden que la cadena de mando permanece intacta y funcional.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.



