Iron Mountain Data Centers ha anunciado nuevos desarrollos en su campus de centros de datos en Madrid, subrayando su compromiso por ampliar su presencia en la región de Europa, Oriente Medio y África. En un comunicado reciente, la compañía reveló que con los proyectos MAD-2 y MAD-3 planea aumentar su capacidad en 10 MW adicionales en el cuarto trimestre de 2026 y otros 10 MW en el primer trimestre de 2027, respectivamente. Estas expansiones forman parte de una estrategia más amplia para llevar la capacidad total del campus madrileño a 79 MW.
Esta actualización refuerza la posición de Madrid como uno de los epicentros del crecimiento de centros de datos en el sur de Europa. Iron Mountain argumenta que su instalación en San Fernando de Henares está en camino de convertirse en el campus multicliente más grande de España, abarcando 60.000 metros cuadrados con un total de ocho centros de datos planificados. La infraestructura ofrecerá colocation, despliegues empresariales y soluciones para clientes hiperescalares.
El complejo ya cuenta con MAD-1, que funciona con una capacidad de 3 MW en una instalación de 4.000 metros cuadrados. Sin embargo, las verdaderas ambiciones se manifestarán con la construcción de MAD-2 y MAD-3, que añaden 20 MW en la actual fase de construcción, destacándose como uno de los parques de centros de datos más extensos del país. Además, el campus posee la certificación ENS Alta y utiliza energía 100 % renovable, situándose estratégicamente en el corredor de fibra Barcelona-Madrid, un eje clave para la conectividad en la Península.
Una proyección de Structure Research utilizada por Iron Mountain estima que el mercado de centros de datos de Madrid podría crecer de 126 MW a 763 MW entre 2025 y 2029, una proyección que refleja un crecimiento superior al 600 %. Esto demuestra el clima favorable para la expansión y la apuesta por la infraestructura digital en la capital española.
Iron Mountain conecta sus desarrollos con la creciente demanda de inteligencia artificial, servicios en la nube y transformación digital empresarial. En este contexto, los nuevos centros de datos de Iron Mountain están diseñados para soportar altas densidades de potencia y escalabilidad rápida, alineándose con las necesidades de clientes hiperescalares y grandes corporaciones en busca de velocidad, acceso a energía y alta capacidad. De cara al futuro, el enfoque en ejecutar estos proyectos serán cruciales para pasar de los anuncios a la realidad en un mercado cada vez más competitivo.
Como epicentro digital emergente, Madrid se perfila no solo por su localización estratégica, sino también por su atractivo para los operadores gracias a su suelo disponible, conectividad y creciente demanda de servicios digitales. El ambicioso plan de Iron Mountain, con una capacidad prevista de 79 MW repartida en un total de ocho edificios, es un ejemplo de la transformación digital que está experimentando la ciudad. Aunque aún no iguala en volumen a los centros de datos tradicionales del norte de Europa, Madrid está rápidamente dejando de ser un mercado emergente para consolidarse como un actor principal en la escena digital europea.






