La tregua en Gaza, tras su primer mes de implementación, sugiere que el expresidente Donald Trump mantiene una influencia determinante en las decisiones críticas del gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Este período de alto el fuego resalta cómo las dinámicas políticas internacionales y las relaciones personales entre líderes pueden impactar directamente en la estabilidad de la región. La figura de Trump emerge como un actor clave en los movimientos estratégicos de Israel, lo que plantea interrogantes sobre la soberanía de las decisiones gubernamentales y el papel de los mediadores internacionales en el conflicto.
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