Este miércoles, Israel ha anunciado la expansión de su operación militar «Poder y Espada» en el sur de la Franja de Gaza, incrementando los bombardeos y provocando nuevos desplazamientos forzados de la población palestina. El ministro de Defensa, Israel Katz, ha declarado que esta ofensiva busca erradicar la presencia de terroristas y recuperar a los rehenes retenidos por Hamás. En respuesta, Hamás ha denunciado que Gaza enfrenta una crisis humanitaria sin precedentes debido al bloqueo total de suministros por parte de Israel. Organizaciones como Médicos sin Fronteras han alertado sobre la escasez crítica de medicamentos. Las acciones del gobierno israelí han suscitado fuertes críticas de las familias de los rehenes, que exigen un alto a las operaciones militares y un retorno a las negociaciones para su liberación. La situación humanitaria en Gaza se ve agudizada por la falta de alimentos y medicinas, considerada por la ONU como una declaración «ridícula» de suficiencia alimentaria por parte de Israel.
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