Hasta ahora, se han reportado ocho potentes bombardeos, de los cuales al menos uno fue lo suficientemente poderoso como para hacer vibrar gran parte de la capital. La magnitud de las explosiones ha generado preocupación entre los residentes y las autoridades locales, quienes evalúan los daños y se preparan para posibles nuevas amenazas. La situación tensa a la ciudadanía, mientras equipos de emergencia y defensa civil se mantienen en alerta máxima.
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